Escándalo de Enron: fraude corporativo, responsabilidad y la necesidad de una regulación más fuerte
Descripción general de la empresa y resumen del delito
La compañía elegida es Enron, y el crimen cometido por los ejecutivos de la compañía, particularmente por el ex director financiero de Enron, Andy Fastow, estaba relacionado con actividades contables fraudulentas y la manipulación de los estados financieros. Los directores financieros fueron acusados de ocultar deudas y participar en operaciones con información privilegiada; como resultado, la compañía se declaró en bancarrota a principios de la década de 2000 (Banham, 2019). Esto llevó a muchos inversores y empleados a sufrir pérdidas financieras porque los empleados mantuvieron sus ahorros de jubilación en las acciones de la compañía (Banham, 2019).
Responsabilidad de los CEOs y Corporate Officers
Andy Fastow fue sentenciado a seis años de prisión y una multa, pero cumplió su sentencia hace algún tiempo. Actualmente imparte clases en universidades y empresas. Por un lado, cumplió su sentencia de acuerdo con la ley y fue responsabilizado por sus malas acciones. Al mismo tiempo, sus acciones afectaron a miles de personas, muchas de las cuales perdieron todos sus ahorros. En mi opinión, la sentencia que cumplió no se correlacionó del todo con el daño que causó.
Delitos similares de cuello blanco pueden tener graves consecuencias en diversas esferas. Por lo tanto, las decisiones judiciales deben ser más estrictas (Kubasek et al., 2020). Por otro lado, otros participantes que hicieron posible el fraude no fueron considerados responsables en el mismo grado (Banham, 2019). Creo que en un crimen de esta magnitud, todos los participantes deben rendir cuentas en cierta medida.
Autorregulación ética vs. supervisión gubernamental en los negocios
En mi opinión, una empresa no puede regularse a sí misma para actuar éticamente sin control gubernamental. El propósito principal de cualquier negocio es generar ganancias. Sin regulaciones, el mercado se regulará solo en base a este propósito. La operación ética a menudo se produce a costa de pérdidas financieras, que la mayoría de las empresas no aceptarían voluntariamente. Esta es la razón por la que es necesario establecer límites y reglas para que la sociedad esté protegida del daño que las acciones de las empresas pueden causar.