Caso de Andrew Goldstein: Enfermedad mental, justicia penal y fallas en el sistema de atención médica
Introducción
El caso legal de Andrew Goldstein ha provocado investigaciones vitales con respecto a la convergencia de las enfermedades mentales y el sistema de justicia penal. Aunque está acusado del homicidio de Kendra Webdale, es fundamental analizar si Andrew fue un asesino o, en cambio, una víctima del sistema de salud de la nación. Además, examinar si estaba consciente de sus acciones o si fue potencialmente coaccionado para declararse culpable también es imperativo.
Análisis de casos
Vogel argumenta que las personas que sufren de enfermedades mentales graves, como la esquizofrenia, son más propensas a involucrarse con el sistema de justicia penal que la población en general. Esto se atribuye en parte a una solidez mental inadecuada (Vogel, 2014). Los esfuerzos sistemáticos de Andrew para solicitar ayuda en los dos años previos al ataque aclaran este problema. A pesar de sus esfuerzos, no pudo encontrar el tratamiento a largo plazo que necesitaba. Esto implica que Andrew podría ser considerado más una víctima de nuestro sistema de salud que un asesino.
Sobre la base de los detalles conocidos, Andrew Goldstein puede no haber comprendido las implicaciones de largo alcance de sus acciones durante el incidente. Probablemente luchó con la toma de decisiones debido a sus deficiencias cognitivas, un síntoma común de enfermedades mentales graves como la esquizofrenia (Whitbourne, 2023). El hecho de que Andrew tenga un historial de comportamiento violento corrobora aún más la hipótesis de que su enfermedad mental puede haber persuadido sus acciones.
La negligencia del sistema de justicia penal en proporcionar un tratamiento adecuado de salud mental también puede haber resultado en la incapacidad de Andrew para comprender las ramificaciones de sus acciones, según la investigación de García y Haskins . A pesar de la falta de evidencia para apoyar este pensamiento, es esencial considerar los obstáculos que enfrentan las personas con trastornos mentales graves dentro del sistema de justicia penal. Por lo tanto, evalúe la posibilidad de que Andrew fue obligado a declararse culpable.
Conclusión
En última instancia, el caso legal de Andrew Goldstein cuestiona la convergencia de la enfermedad mental y el sistema de justicia penal. Aunque fue acusado de asesinato, sus repetidos intentos de buscar ayuda indican que podría ser visto más como una víctima de nuestro sistema de salud que como un asesino. Por otra parte, la falta de un enfoque multidisciplinario para la gestión de las personas que sufren de enfermedades mentales dentro del sistema de justicia penal provoca preguntas sobre si Andrew estaba al tanto de sus acciones o fue obligado a declararse culpable.